MERENDOPING

Posted on 23 julio 2007

0


LOS 80

El merengue de los años 80 del pasado siglo no sólo era la buena música de Dioni Fernández y El Equipo o Ramón Orlando y La Orquesta Internacional, ya que en esos años también muchos talentosos cantantes brillaron por su relación con el mundo de las drogas.
Las penosas imágenes de Carlos Manuel, El Zafiro, uno de los más exitosos representantes del genero de la güira y la tambora en la colorida octava década del pasado siglo, representan fielmente el fin de muchas de esas estrellas que se dejaron apagar por el vicio.
Unos se han levantado de las cenizas y han dejado el vicio, como Sandy Reyes, pero otros no han encontrado la luz al final del túnel y siguen inmersos en las drogas, como El Zafiro.
FERNADO VILLALONA

Fernando Villalona, El Mayimbe es el mejor ejemplo de fuerza de voluntad. La indiscutible más importante figura del espectáculo de la década 80, sufrió la adicción a las drogas con días de cárcel incluídos.

El más querido de todos los artistas populares de aquí, Fernandito, de cariño, porque el público le conoció desde que era un niño y cantaba “Me parece que voy a ponerme a llorar”. A pesar de los problemas que le acarreaba el vicio, supo mantenerse en los primeros lugares de preferencia siempre y el pueblo nunca le dio la espalda.

Hoy, a pesar de no estar en los primeros lugares de preferencia del público, se mantiene su estrella, siendo una figura de solidez, elegante presencia y solvencia económica. El Mayimbe sigue siendo el Mayimbe. Y lo mejor, alejado de las drogas.

EL ZAFIRO

Cuando apareció en la escena musical dominicana, se le comparó con El Mayimbe por el éxito que tuvo. Ataviado con muchas cadenas de oro (o gold fish), cual un Mr. T nacional y cantandole a su hija Perla Massiel. Sus merengues se convirtieron en grandes éxitos y por un tiempo fue el favorito.

Hoy, el propio Villalona ha llorado al saber la penosa situación en que la adicción a las drogas lo ha colocado. Penando en las calles de Nueva York, donde gente como Alipio Cocco Cabrera le han dado la mano y ahora se encuentra de nuevo en un centro de rehabilitación..

“El cantante del amor” es el vivo ejemplo de lo que es una estrella en el ocaso de su carrera y su caso ha dado pie a los comentarios de los problemas de las estrellas del merengue con las drogas. Necesita de profesionales para tratar su problema.

SANDY REYES

Sandy Reyes, poseedor de una de las voces más privilegiadas del merengue en la década de los 80, afirma haber superado la adicción a las drogas que lo atraparon en los años en que conoció el éxito. “Estar limpio y en el camino de Cristo, es el acontecimiento más importante que me ha pasado en mi vida”, confiesa luego de admitir la viciosa juventud que llevó.

Reyes confesó que debido a gran ingestión de drogas durante un fin de semana sufrió un derrame cerebral y que en la soledad de la habitación de un hospital en Nueva York, se encomendó a Dios.

El cantante aseguró que el durante ese fin de semana gastó más de mil quinientos dólares en pagar su vicio; afirmó que por el desorden en que se encontraba se había casado tres veces y había procreado cinco hijos fuera de matrimonios.

Manifestó que a la mañana siguiente de haber sido ingresado en el centro de salud y a pesar de que llegó sin poder mover un lado de su cuerpo se levantó sintiéndose bien.

“Los médicos no creían lo que estaba pasando”, dice al atribuir a un milagro de Dios que la obstrucción de la vena que impedía que la sangre llegara al cerebro y lo que le había provocado el derrame, se hubiera solucionado.

El intérprete de Como agua caliente, lamentó que periodistas del país hubieran dicho que él seguía perdido en las drogas. “No son informadores, sino desinformadores”, refiere el cantante, quien afirma que se apartó de todos los vicios para salvarse y salvar a su familia.

Hoy, asegura que sigue asistiendo a la iglesia y que con su actual esposa, lucha por superarse y seguir limpio de drogas. “Soy una criatura nueva en Cristo”, confiesa y asegura que ha vuelto a escribir canciones, cosa que hace unos 25 años no hacía y que por el momento seguirá cantando merengues a pesar de que le ha escrito un tema a Dios.

ALEX BUENO

EL cantante de San José de las Matas en sus inicios le llamaban “El Mayimbito” por su carisma y por el cariño que el público le tomó.

A pesar de sus excelentes condiciones como intérprete, demostradas en temas como “Colegiala” y “¿Quien te riza el pelo?”, la desorganización que trae consigo el uso de vicios le hizo caer y aunque muchas veces se ha levantado, como en el exitoso renacer que tuvo a principios de los noventa, cuando se destacó cantando baladas y bachatas, no ha podido mantenerse. En varias oportunidades se ha anunciado su fallecimiento.

En la actualidad dice que está alejado de los vicios y concentrado en su carrera musical, con constantes presentaciones. Su voz aún conserva la frescura que lo caracterizó y el público, al igual que a Villalona y Rosendo le guarda el mismo cariño.

Raulín Rosendo

Raulín Rosendo, como todos sus anteriores colegas, es dueño de un talento increíble, capaz de cantar con gracia el merengue, la salsa y otros ritmos tropicales. Al igual que Alex Bueno, Rosendo tuvo un renacer en el 1990 con un disco de salsa que lo colocó en los primeros lugares.

De ese disco se desprendieron hits como las versiones en salsa de “Margarita” y “Cruz de navajas”. Pero, tampoco logró mantenerse. Incluso la orquesta de salsa El Conjunto Clásico lo reclutó para que interpretara sus temas. En sus inicios, Rosendo compartió en Los Hijos del Rey con Fernando Villalona.

Según fuentes, hoy está en el camino de búsqueda de Dios, al igual que muchos otros que han caído en la adicción.

Raulín también llamó al programa radial de Alipio Cocco Cabrera para pedirle a Carlos Manuel que se deje ayudar por médicos.
Anuncios
Posted in: Uncategorized